Niños migrantes

 

El domingo 29 tuve la oportunidad de asistir a la gran celebración del día del niño que realiza el Centro Comunitario de Hendersonville en el Jackson Park. Se dieron cita muchos patrocinadores y voluntarios, al igual que cientos de niños con sus familias para disfrutar de la hermosa mañana dominical. Al pasearme entre los puestos de comida latina mientras escuchaba a los mariachis, me di cuenta que muchos de los pequeños que jugaban a mi alrededor no son ciudadanos o residentes legales de este país. Han sido traídos por sus padres por medios diversos para reintegrar a la familia fuera de sus países de origen.

 

Sin embargo, una decisión tan deseada y con muchas aristas positivas, tiene una connotación negativa a largo plazo: los niños y jóvenes que ingresaron a Estados Unidos sin la documentación necesaria enfrentarán el problema de no poder seguir estudiando después de la High School (preparatoria). La educación es muy cara y no puede ser pagada por una familia promedio a menos que cuente con becas o con créditos a la educación que son ofrecidos sólo a quienes son ciudadanos estadunidenses.

 

Además de la falta de recursos económicos a la que se enfrentan los jóvenes y sus familias cuando desean estudiar una carrera, existen nuevas regulaciones que están exigiendo que las universidades verifiquen el status legal del solicitante para impedir que los indocumentados accedan a la  universidad y hagan uso de los recursos que el país tiene reservados para la educación de sus propios ciudadanos.

 

Siguiendo con el tema desde otra perspectiva, apareció una noticia que asegura que desde octubre de 2011 han sido detenidos 6000 niños latinos a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos, de los cuales el 36% era de Guatemala, el 25% de El Salvador, el 20% de Honduras, un 12% de México, un 3% de Ecuador y el restante 4% era una mezcla de diferentes países. La migración infantil  hacia Estados Unidos se incrementó en 86% sobre la media anual entre adultos.

 

Analizando los datos y con el conocimiento de los peligros a los que se enfrentan los adultos centro y suramericanos durante su travesía migratoria hacia el norte, es triste pensar que los pequeños migrantes se ven expuestos a la violencia organizada que busca nuevos miembros, que secuestra y extorsiona a lo largo de las conocidas rutas migratorias, al igual que a las redes de trata y explotación sexual que encuentra en los menores de edad el blanco perfecto para lograr sus fines.

 

¿A que vienen los hijos de América Latina a Estados Unidos? En busca de nuevas perspectivas de vida, porque sus países son negligentes en brindarles la educación y la esperanza de un futuro mejor al de sus padres o, tal vez, los jóvenes vienen a tratar de reunirse con sus progenitores en este país. Sea cual sea la razón, aunque las oleadas migratorias han descendido y se han revertido entre los adultos, los adolescentes están tomando una estafeta que debería avergonzarnos porque significa que somos incapaces de cuidar a nuestros pequeños.

Publicado en www.verticediario.com el 02 de mayo 2012  y en www.lanoticia.com el 16 de mayo de 2012.

 

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

About margaritabéldam

Maestra en Ciencia Política y aprendiz de escritora.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: