Bernie, siempre hacia adelante

 

A pesar de la victoria definitiva de Hillary Clinton y del respaldo rotundo proveniente de su contrincante Bernie Sanders, el panorama político no es -aún- muy halagador para la esposa del expresidente Bill Clinton. Diferentes columnistas en la media impresa y digital de Estados Unidos han expresado su falta de conexión con importantes sectores de la población norteamericana, lo cual explicaría, en parte, su prolongado camino a la candidatura demócrata. Se le acusa de representar los intereses de todos los poderosos, personajes y compañías, que obtendrían enormes beneficios económicos en caso de que gane la presidencia.

Hoy, sin embargo, la nota está centrada en el perdedor Sanders y su endorsement (respaldo) a la candidata realizado ayer a través de una carta pública titulada Forever Forward (Siempre hacia adelante) en donde expresa su agradecimiento a todas los ciudadanos que se integraron a su movimiento a lo largo de los quince meses de su campaña. Aquellos norteamericanos que quisieron creer que podían “luchar contra la clase billonaria y a favor de la justicia racial, social, económica y ambientalista” en La Revolución Política (the Political Revolution) dirigida por Sanders.

Una columna editorial de Thomas L. Friedman aparecida  el miércoles 12 en el The New York Times -que semeja más bien una plegaria pidiendo que Hillary Clinton arrase en las elecciones de noviembre y les evite (nos evite) todos los problemas que generaría el triunfo de Donald Trump-,  refiere que la candidata necesita llegar a la Casa Blanca totalmente respaldada por una mayoría demócrata en el senado y  en el congreso, para reubicarse en la zona política de centro-izquierda, la que mejor se identifica con su “alma”, y no en la izquierda cuasi radical en la que tuvo que colocarse en su campaña contra Sanders para contrarrestar la identificación de éste último con las fuerzas de izquierda de su país. Me parece rescatable la frase con que Friedman concluye su columna: no predigo quién ganará en noviembre pero estoy seguro de que estaré orando para que (Clinton) gane y sé por qué.

Para Sanders la izquierda radical no ha sido una postura en esta campaña, ha sido su sello a través de su carrera política que se remonta a décadas atrás, cuando en su juventud formó parte de movimientos progresistas y de apoyo a causas revolucionarias, como las de la raza negra, que le ganaron el voto de muchos jóvenes idealistas en estos meses contra Clinton, pero que, según sus críticos, no fueron suficientes para conectar con la base negra del electorado estadunidense actual y que le impidieron llegar a la candidatura demócrata. Sin embargo, sus seguidores se cuentan por millones (trece según sus propias palabras) de todos los estratos económicos y razas, incluidos los de origen mexicano, que se han decepcionado con su derrota aunque sabían de antemano que su lucha era la de Goliat contra Sansón y que muy probablemente tendrán que adherirse a la campaña de Clinton para evitar la debacle mayor de tener a un loco fanático en la presidencia.

En palabras de Santiago, un migrante mexicano convertido en flamante ciudadano norteamericano, quien está involucrado lo suficiente en política en este y en aquel país para opinar con propiedad: “En cuanto a la política me siento triste por el endorsement de Bernardo para Hillary. Honestamente no ha luchado como Bernie y (Clinton) ha hecho cosas que desde mi punto de vista no son correctas y que han golpeado a los ciudadanos comunes, no sólo en Estados Unidos sino en varias partes del mundo, pero tristemente tendré que votar por ella porque no veo otra opción con posibilidades de ganarle a Trump. Ya veremos cómo se desarrollan las cosas. Por lo menos está adoptando varias de las propuestas de Bernardo, ojalá no sea sólo para ganar votos y luego dé la espalda a los que más necesitan de cambios en el sistema.Creo que a los mexicanos nos conviene adherirnos a las plegarias de Thomas L. Friedman y a los deseos de Santiago, para que Donald Trump sea vencido en forma arrolladora por Hillary Clinton en las elecciones de noviembre, aunque su fanatismo xenófobo y racista y sus aportaciones negativas al mainstream norteamericano serán muy difíciles de revocar.  

Publicado en verticediario.com y su edición impresa el 14 de julio de 2016

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About margaritabéldam

Maestra en Ciencia Política y aprendiz de escritora.

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