TRUMP ES LA CONSECUENCIA, NO EL ORIGEN

TRUMP ES LA CONSECUENCIA, NO EL ORIGEN

Las secuelas del triunfo de Donald Trump en las elecciones, se están viviendo en Estados Unidos. Ataques racistas, xenófobos, misóginos, antimusulmanes,  antigay y antiinmigrantes se están reportando en varias entidades. No importa que el presidente electo haya llamado a la unidad post-electoral.

Sus correligionarios –quienes comparten su ideal de una América blanca y conservadora- creen que ahora tienen el respaldo del titular del ejecutivo, de la estructura gubernamental que entrará en funciones el 20 de enero próximo y el de una imaginaria mayoría que votó por el partido republicano.

Me refiero a una mayoría imaginaria porque el sistema electoral norteamericano funciona a nivel estatal de acuerdo al voto popular, es decir, una persona equivale a un voto, pero en segunda instancia –a nivel federal- los votos totales de cada entidad se transforman en la cantidad de votos electorales asignada a cada estado acorde a su población, y se otorgan al ganador.

California, uno de los estados con mayor nivel poblacional, representa 55 votos del colegio electoral. El voto popular que obtuvo Clinton fue de más de cinco millones contra los menos de tres que logró Trump. La diferencia fue de millones a favor de la demócrata quien ganó los 55 lo que había sido augurado en los sondeos porque el estado es azul, prodemócrata. Por el contrario, un estado rojo pro-republicano como Texas le otorgó 38 puntos a Trump.

Aunque son once estados de batalla o columpio –aquellos que van y vienen con cada elección- Colorado, Florida, Iowa, Michigan, Minnesota, Ohio, Nevada, New Hampshire, Carolina del Norte, Pennsylvania, Virginia y Wisconsin, en esta ocasión parecía que sólo cinco la definirían. El resto estaban  seguros en apariencia, con 270 votos para Clinton y muchos menos para Trump. El conteo final declaró 290 votos electorales para el presidente electo y 228 para la secretaria de estado. Por el contrario el voto popular fue de 60,966,953 votos (47.8%) para la excandidata y 60,328,203 votos (47.3%) para el republicano.

Con esas últimas cifras en mente, los ciudadanos están protestando porque las mayorías ciudadanas no están representadas por Trump ya que este sistema electoral es obsoleto, no apto para situaciones actuales, según algunos analistas. Con el lema #Nomipresidente o #nomypresident, varios grupos de protesta exigen al colegio electoral que eche abajo la elección ciudadana y declare a Clinton la presidenta electa. O bien, como solicitan otros, que los consejeros demócratas se rebelen al mandato de emitir un voto conjunto por Trump en algún estado y lo hagan a favor de Clinton. Esta última opción se ve lejana debido al amplio margen de votos electorales entre los dos contendientes, hay más de 60 votos electorales de diferencia, lo cual significaría que la misma cantidad de representantes tendría que modificar su voto –en un acto de desobediencia a su mandato- para lograr revertir los resultados.

El problema no radica en echar abajo una elección que, debemos recordar, fue objetada por el ahora presidente electo por supuestamente estar amañada a favor de la candidata del partido en el gobierno y que ahora es él quien desea que sea declarada legal porque le es favorable. No nos ocuparemos de los errores de la secretaria de estado sino de los aciertos de Trump o de las circunstancias que lo llevaron a ganar  a pesar de enfrentarse al partido en el poder y a una experta política y mejor recaudadora de fondos.

Los tres puntos en contra de Trump, la supuesta elección amañada por ser su oponente la candidata del partido en el poder y ser el opositor inexperto –mas no su partido- no impidieron que el candidato republicano ganara porque los votantes percibieron a alguien capaz de expresar lo que subyace en el subconsciente del ciudadano promedio norteamericano: que la crisis que los ha empobrecido a lo largo de ocho años se debe a la tolerancia hacia la inmigración indocumentada –sobre todo latina y mexicana en particular-, al apoyo que reciben las clases más desprotegidas entre las que se cuentan los afroamericanos con sus cheques de beneficencia pública, al aumento de los derechos de los grupos homosexuales y a la convivencia con musulmanes, quienes son todos terroristas en teoría.

Esta visión de los problemas de Estados Unidos no tiene su origen en la aparición de Donald Trump como candidato o precandidato, al contrario, la incursión del empresario en política es más bien consecuencia de lo que ya se había gestado en la sociedad. Un candidato como él logra culminar una campaña exitosa porque la mesa está puesta para el triunfo. Sólo requería solicitar lo deseado en el tono adecuado para los oídos de sus simpatizantes.

Si nos atenemos a lo que dice el politólogo norteamericano de izquierda Noam Chomsky, lo que influyó más en la elección para que Trump sea el vencedor es el sentido de desesperanza que priva en la sociedad norteamericana debido al sistema neoliberalista que ha venido funcionando a lo largo de décadas y que ha dejado a las personas desamparadas, aisladas, con miedo y con la sensación de ser víctimas de   una situación fuera de su alcance. El martes 8 de noviembre las mayorías pudieron participar para corregir lo que creen que está mal en su país y así lo hicieron. Como lo decía desde el título de la presente columna: Trump es la consecuencia, no el origen de los problemas de la sociedad norteamericana.

Publicado en verticediario.com y su edición impresa el 16 de noviembre de2016.

Anuncios

About margaritabéldam

Maestra en Ciencia Política y aprendiz de escritora.

One response to “TRUMP ES LA CONSECUENCIA, NO EL ORIGEN”

  1. EDDY RIVAS says :

    Hola creo que en muchos paises se termino el tiempo de los ilegales, pero creo que con disposicion y trabajo duro se pueden buscar nuevas oportunidades reales, por eso les recomiendo a muchos que se informen más de un hermoso país como lo es Nueva Zelanda, un país deseoso de recibir gente preparada y lleno de un mercado con grandes oportunidades.
    como Joven latino compartirle esto, visiten esta página e informarse un poco más: http://trabajoennuevazelanda.es/nueva-zelanda-un-lugar-para-vivir/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: